Imagen de la web de Comic Art Europe

Comic Art Europe es un proyecto internacional con carácter de proyecto piloto, que pretende promover la movilidad de los creadores y mejorar su posicionamiento internacional. Dentro de este proyecto nos topamos con una institución de educación superior, dos festivales y un museo. Una idea francamente interesante que promueve un tipo de trabajo colaborativo para el noveno arte.

El proyecto busca la promoción de nuevos creadores europeos para enfrentarse a sectores tan potentes como el estadounidense y el nipón. Los socios del proyecto pretenden ser el germen de una futura red europea. Con ella se busca fortalecer al sector y a los creadores a través de la promoción de una cultura común.

Pues bien, este proyecto puso en marcha una convocatoria abierta a la que concurrieron un buen número de autores de los que fueron seleccionado cinco. Estos creadores recibirán una beca de 5000 € y podrán disfrutar de una estancia de 2 semanas en una de las instituciones asociadas. Con ello se pretende que obtengan una ayuda inestimable para realizar su propio proyecto de creación. Los nombres elegidos fueron los siguientes:

James Albón, con un proyecto de cómic titulado “Love Languages”. La idea estará asentada en una historia de amor entre dos personas de diferentes culturas. Este marco multicultural establece los limitantes relacionales que tendrán que sortear los protagonistas para entablar una relación afectiva. A través de sus páginas que quiere mostrar la potente capacidad creativa del lenguaje.

Bernard Hage es el segundo nombre que ha sido seleccionado. Este creador planea escribir “El Filósofo”, un trabajo que pretende narrar el monólogo de un filósofo durante su paseo al aire libre. Una historia con aire clásico en la que se pretende mostrar un conjunto de reflexiones sobre los aspectos que han preocupado a la humanidad durante su historia.

Silvia Ballart, es la tercera creadora que planteó el proyecto “El Ermitaño”. Con su trabajo pretende plasmar la preocupación sobre la salud mental y los fenómenos individuales y colectivos de la identidad. Para ello centrará su interés en el colectivo de los ancianos y, con cierta referencia social, ahondará en la doble vertiente social: oscura y luminosa.

Eva Pavlič es el cuarto nombre y su proyecto estará inspirado en el título de “Vivir juntos”. La idea parece que muestra resonancia del confinamiento vivido, ya que es una historia contada en el marco de un edificio. En él, aunque se vive separados, también se comparten lugares. Esto nos lleva a pensar que quizás los no-lugares de Augé no lo sean tanto, en contextos como el de un edificio.

Štěpánka Jislová es la última persona elegida. Su proyecto titulado “La Sombra Invisible” quiere ahondar en el mundo de la vida de una mujer con autismo. En este sentido parece querer ahondar en la doble marginación a la que se puede ver sometida una mujer con una afección que también podría ser excluyente.

Estaremos pendientes a la espera de ver materializados estos proyectos.

Por Juan R. Coca